Vive la gastronomía en Socket Club Restaurant.
Olvida los clubs donde la comida es un afterthought. Aquí la gastronomía importa tanto como el swing. Carta diseñada para disfrutar. Espacio pensado para quedarse. Momentos que van más allá del golf.
Gildas que saben a tradición. Tortilla con cebolla que se deshace. Platos para compartir. Y postres que convierten cualquier ronda en otra victoria.
Un espacio único. Un restarurante de verdad.
Mesas donde caben las historias de la ronda. Barra donde se celebran los birdies. Zona lounge donde se digieren los bogeys. Luz natural. Terraza. Ambiente que invita a una copa más.
El lugar donde el golf se convierte en conversación.
Porque elegir es parte del placer.
Después de ese eagle (o ese triple bogey) necesitas algo más que una cerveza tibia y unas patatas fritas. Aquí comes tan bien como juegas. O mejor.
Pica algo. O pica un poco de todo.
Gildas de anchoa que pican lo justo. Tortilla de patata con cebolla. Boquerones en vinagre que saben a Mediterráneo. Empieza por aquí. O quédate aquí. Ambas opciones son correctas.
Lo que pides cuando quieres algo serio.
Jamón 100% ibérico 5 Jotas, cortado como debe ser. Ensaladilla rusa con ventresca de atún y piparras ahumadas que te recuerda por qué es un clásico.
El final perfecto existe. Está aquí.
Yogur helado de lemon pie (el mejor). Tarta de queso de chocolate blanco. Helados artesanales de pistacho (recomendado), dulce de leche y vainilla. Porque después de 18 hoyos (o 18 minutos de práctica), te lo has ganado.
Reserva tu mesa.
Abierto para socios y visitantes. Porque la buena comida no entiende de membresías.





